El piloto francés Philippe Croizon es considerado un ejemplo de superación en el Dakar

El atleta minusválido sin manos ni pies quiso demostrar con este desafío que todo es posible con esfuerzo 

Croizon tiene 47 años y en esta ocasión, ha aceptado llevar a cabo esta aventura sobre ruedas y se encuentra en proceso para completar los casi 9000 kilómetros que componen esta edición. Para participar en el Dakar conduce un modelo de BMW totalmente equipado y con los características específicas para sus necesidades.

Considera que pese a las duras circunstancias que ha tenido que vivir en estos años a raíz de un accidente provocado por una descarga eléctrica han hecho que se hiciese más fuerte. El hecho de tener las cuatro extremidades amputadas no ha significado una derrota sino que le ha servido a modo de desafío.

Participar en el Dakar no ha sido su primera aventura, puesto que hace 7 años cruzó nadando el canal de la Mancha y ha participado también en varias hazañas en las que ha tenido que recorrer nadando más de 50 quilómetros en total.

En este sentido, se puede observar que se trata de una persona luchadora y optimista. Tal como declaró para el medio La Nación: “Mientras estaba en el hospital recuperándome del accidente fue el momento en el que decidí que debía hacer esa proeza para mí, pero también como un mensaje alentador para todos aquellos que han perdido el interés por la vida”.

Para su aventura en el Dakar utiliza un joystick, un mando de control parecido al de los videojuegos. Con él realiza los movimientos necesarios al volante. Considera que se trata de un desafío en el que hay una gran preparación detrás y a la vez grandes ayudas tanto asistenciales como económicas. En relación a ello, espera disfrutar del acontecimiento que supone tanto para él como para el mundo del motor y del deporte, un ejemplo de superación.