Perder y ganar peso de forma continuada aumenta el riesgo de muerte cardíaca súbita

El hecho de perder y ganar peso de forma constante a través de dietas yo-yo pueden aumentar en ciertos casos el riesgo de muerte por enfermedad cardíaca 

La obesidad está muy presente en la actualidad y a nivel mundial. Por este motivo, existen infinidad de dietas variadas para perder peso. En muchas ocasiones, las personas que siguen según que tipo de dietas consiguen sus propósitos en un primer momento y de manera rápida pero los esfuerzos realizados mantienen sus resultados por poco tiempo.  En este sentido, cabe conocer las consecuencias que pueden tener estas para el cuerpo humano.

El Hospital Conmemorativo de Rhode Island en Pawtucket, situado en Estados Unidos, realizó un estudio que declara que este tipo de dietas pueden ser realmente nefastas para la salud, concretamente para el corazón. La investigación, a modo de experimento trató con  con 158.063 mujeres posmenopáusicas, es decir, mujeres, en su mayoría, mayores. Todas estas mujeres fueron clasificadas en cuatro grupos distintos. Uno de los grupos estaba formado por mujeres con un peso considerado como estable, otro por aquellas que suelen ganar peso de manera constante, otras que poseen una pérdida de peso de manera mantenida y finalmente, el último, eran aquellas mujeres con un ciclo de peso concreto. 

Las mujeres voluntarias y seleccionadas para el estudio fueron observadas y analizadas durante un largo período, concretamente durante 11 años. Durante el experimento, los expertos pudieron comprobar que el grupo de mujeres que al principio presentaban un peso estable y adecuado pero que a lo largo de los años habían ido perdiendo y a la vez recuperando, es decir, como si de un efecto yo-yo se tratase, presentaban un riesgo mucho más elevado de muerte cardíaca súbita comparado con aquellas mujeres que parecían haber mantenido su peso durante todo ese tiempo. Concretamente presentaron un total de 3,5 veces más de probabilidad de padecerla.

Por otro lado, la investigación también demostró que no hubo un aumento de mortalidad en aquellas mujeres que habían aumentado de peso sin perderlo ni tampoco en aquellas que realmente habían perdido peso sin recuperarlo posteriormente. En este sentido, se considera que a raíz de este estudio se puede establecer que es más importante y saludable el hecho de mantener un peso corporal estable que ir variando de manera constante puesto que puede alterar el organismo y aumentar el riesgo de enfermedades graves, e incluso, mortales.